martes, 21 de enero de 2014

LAS FANTASÍAS SEXUALES EN LA RELACIÓN DE PAREJA

Las fantasías sexuales son más comunes de lo que se piensa, se tratan de representaciones mentales que estimulan el erotismo y la excitación; en general todos alguna vez hemos fantaseado con alguna escena en particular, siendo comunes los juegos de rol, policía/prisionero, enfermera/paciente, entre otras. En una relación de pareja sana complacer una fantasía sexual puede ser una forma nueva y divertida de explorar el sexo, una ocasión diferente para de la rutina.

Cuando se tiene una relación de pareja sana es común hablar acerca de la intimidad, de nuestros deseos, de lo que nos gusta y estimula, por eso el tema de las fantasías sexuales no debe ser visto como un tabú. Si deseas complacer algún deseo de tu pareja debes saber cuál es y para ello hay que hablarlo La imaginación vuela cuando se trata de sexo.

La imaginación nos permite transportarnos, sin ningún costo adicional, a situaciones deseadas o prohibidas. Desde la niñez, las fantasías son el vehículo de nuestros más ocultos deseos, algunos inocentes y otros no tanto.
Tenemos sueños utopias y delirios que muchas veces cumplen con un objetivo especifico
Si bien es cierto que el desconocimiento, la falta de respuestas o la represión son grandes generadores de fantasías, de ningún modo debe pensarse que todas son la consecuencia de una limitación o carencia afectiva y sexual. Muchas personas recurren a ellas como un factor de enriquecimiento de su vida amorosa.

 Entonces podríamos intentar tipificar algunas fantasías eróticas para facilitar su comprensión y, a la vez, disminuir la angustia de muchas personas que se alarman cuando las tienen porque se sienten como perversos, anormales o enfermos, en lugar de aceptar que los sueños, utopías, delirios y vuelos imaginarios son universales

Estudios recientes nos desvelan que cerca del 80 % de hombres y mujeres acuden a fantasías sexuales para acrecentar su excitación.

En cuanto al contenido y a los temas usados tanto por hombres y mujeres son muy parecidos: sexo en una playa solitaria, en un bosque, en el asiento trasero de un auto, entre otras. Quizá la diferencia estriba en que las personas realizan guiones un tanto más elaborados donde sus compañeros tienen una personalidad más definida y manifiestan más emoción en la historia. Pero evidentemente, no hay límites.

Las fantasías, al igual, entran comúnmente en acción, sin mayor problema en la masturbación, en el autoerotismo, lo mismo que en la práctica sexual con la pareja. En el acto sexual es común que la mente viaje tan lejos como la imaginación quiera, pero estrechamente ligada a la experiencia de ese momento y motiva sensaciones agradables en la relación sexual en su conjunto.

Una polémica que surge en torno de la comunicación de la pareja es determinar hasta qué punto conviene compartir aspectos sobre las fantasías sexuales. Este tema es delicado, pues algún miembro de la pareja, aunque quede claro que es algo irreal, puede llegar a sentirse ofendido. Por ejemplo, ¿qué sentiría tu pareja si le comentas que cuando estás haciendo el amor el te imagina que lo está haciendo con otro hombre? Tal vez para algunos significaría un golpe tan fuerte que optarían por la ruptura de la relación, y para otros, no representaría mayor amenaza. Todo depende de las ideas, valores y conceptos de cada uno de los integrantes de la pareja, y del grado y manejo de la intimidad entre ambos.

Existen muchos tipos de fantasías sexuales:
* Las que ayudan a excitarse: responden a un placer de tipo narcisístico, pues quien las produce no persigue otra finalidad que regodearse imaginándolas.
* Las que sirven para masturbarse: aquí entra en juego un otro. Se conciben situaciones, personas y lugares con el fin de lograr una excitación que será liberada a través del acto masturbatorio.
* Las que suplen carencias: comunes a algunas personas solteras/os, maduras/os, viudas/os y  tercera edad  de ambos sexos.
* Las que permiten realizar el coito o sirven como ingrediente: hay personas que no pueden tener actividad sexual si no encienden sus fantasías a través de material gráfico o audiovisual y otras aderezan el encuentro fantaseando determinadas situaciones, inclusive pensando en otra persona que no es su pareja.
* Las compartidas con la pareja que procuran aumentar la pasión: pueden incluir juegos donde se interpretan escenas, lugares, personajes o roles diferentes.
* Las fantasías sadomasoquistas: en ciertos casos, aparece la necesidad de lastimar, de infligir castigos, o de ser castigados.
* Las fantasías de prostitución: pueden llegar a estimular y excitarse, pero también pueden actuar como inhibitorias .
* Las de poder, de gran potencia o de dominio sexual.
* Las de escenario: están en un lugar exótico, en una playa en la arena o en el mar.
* Las voyeuristas: imaginan mirar a un chico que se desviste o se masturba o a una pareja haciendo el amor. Una variedad, muy prevalente entre algunos  varones, es de querer ver a su pareja teniendo relaciones sexuales con alguien.
* Las exhibicionistas: consisten en mostrar su cuerpo o los genitales o masturbarse delante de ellos que los desean.
* Las “colectivas, orgias”: representan el deseo de intercambio de parejas o de sexo grupal.
* Las de contexto variado: ellas imaginan un lugar o situación determinada, por ejemplo, que están en una playa del Caribe o en un lugar al al aire libre.
* Las que giran en torno a personas o personajes: en general tienen que ver con hombres  inaccesibles, como la pareja de las amigos, los compañeros de trabajo o un famoso. Las estadísticas revelan que la mayor parte de las fantasías se dan con personas conocidas o allegadas.
* Las preparatorias: hay personas que se obsesionan esperando el primer encuentro sexual con una nueva pareja. Estas fantasías sirven para calmar la angustia.
* Las que incluyen variantes:  orgías grupales, uso de objetos y ayudas sexuales (dildos, vibradores, arneses) que no se atrevería a emplear en la práctica, con cambios de roles E que siempre fuel activo pasa a ser pasivo y el pasivo a ser el rol de activo

Como en las fantasías, los juegos ni tienen limites, ni formas definidas, cada uno debe usar su imaginación para conseguir pasar un buen rato con su pareja, que es al fin y al cabo de lo que se trata. He aquí algunos juegos inocentes que pueden servir de idea o base para que practiques:

El Yogurt 
Comerte un yoghourt con tu pareja puede convertirse en todo un placer.Retira muy lentamente la tapa, mientras recuerdas a tu pareja que no tienes cuchara para comerte el yogurt, desnúdala, y utiliza su cuerpo como receptor de pequeñas cantidades de yogurt que irás comiéndote poco a poco.Ofrecele pequeñas cantidades con tu boca. Utiliza sobre todo sus principales zonas erógenas. Cuando termines, proponle que te utilice a ti como cuchara.

Espejos 

Puedes hacer el amor en una sala o habitación con espejos, de esa forma podrás captar los gestos y movimientos de tu pareja, convirtiéndose en una experiencia muy excitante, y aporta un elemento de voyeurismo sin que nadie más esté presente.También puedes imaginar que estás actuando frente al público. Las posibilidades son maravillosas para los/las más exhibionistas. Si te cuesta verte haciendo cosas frente al espejo, puedes probar a ponerte una máscara, de esta forma el anonimato te permitirá alcanzar nuevas sensaciones de erotismo.

Sumisión
Para muchos hombres es muy excitante tumbarse y dejar que la otra persona tome el control. Puedes interpretar el papel de amo, mientras tu pareja hace de esclavo. Debes mostrarte inflexible, creando un ambiente de suspense y dejando claro que eres el que manda y que él está indefenso y a tu merced:
- Tápale los ojos y átale las manos con una cuerda suave, hazle saber que tiene que estarse quieto.
- Una vez a tu merced, provócalo, aumentando su excitación.- Desátalo y ordénalo que te desnude lentamente, sin tocarte, siguiendo constantemente tus instrucciones.Si lo hace mal, le castigarás con unos azotes. Si lo hace bien, la recompensa será sexo. ¿sugerente, no?

La bandeja de frutas
- Prepara una bandeja con frutas, acompañándola con un delicioso vino muy frío.
- Dedícate a comer y chupar el vino del cuerpo de tu pareja, puedes hacerlo con largos lamidas

Es recomendable considerar lo anterior, analizar el contexto de la pareja, personalidad y sentimientos antes de llegar a comentar este tipo de detalle.

Para concluir, vale la pena señalar que tanto los hombres como las mujeres tienen normalmente fantasías sexuales. Ello no conlleva ningún problema siempre y cuando que la persona no se sienta culpable, se angustie, se preocupe o se avergüence por tenerlas.
La imaginación erótica, capacidad solamente de los humanos, es un extraordinario recurso que se puede poner al servicio del placer y para disfrutar de una plena vida sexual.



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